En el Medievo de la indiferencia
busco esa imagen que creé
y no la encuentro.
Por las calles estrechas, sospechosas,
está la noche tan quieta y tan vacía,
que las antorchas son derroche.
No quiero que se fundan mis estrellas
sintiéndome brasa apagada.
Voy a ponerme mi armadura de hierro
y no permitiré que me tire el galope,
no luchare frente a frente con nada
caliente o frío el acero mata.
Ya no tiene sentido
que me arrodille en tierra;
que me arrodille en tierra;
no existe almena, ni corcel, ni camino.
Se ha quedado el invierno sin sayo
pero no quiere ser un mendigo;
renuncia a las cruzadas
que conquistan con sangre
valijas de diamantes y de oro.
No hay riquezas que compren un trono,
ni un jergón de caricias y de besos.
Entre rejas te encerraré y tiraré la llave.
Las trompetas anuncian un torneo
de cometas castrados
sin escudo ni reino.
sin escudo ni reino.
Abandono el combate,
tuya entera es la arena.
Arena es el triunfo si se disfruta solo.
Foto Goyo Hueso.
Foto Goyo Hueso.

3 comentarios:
Hola, de paso por tu espacio y que agradable encuentro he tenido con las buenas letras y muy juiciosamente tu unes para hacer hermosos poemas.
Un abrazo desde Barranquilla, Colombia, y mi invitación cordial a que nos tomemos un buen café en mi Galería de letras.
Hola, de paso por tu espacio y que agradable encuentro he tenido con las buenas letras y muy juiciosamente tu unes para hacer hermosos poemas.
Un abrazo desde Barranquilla, Colombia, y mi invitación cordial a que nos tomemos un buen café en mi Galería de letras.
Estuve hace un rato, cuando acababas de colgar esta entrada... Y algo ha cambiado, no sé si sólo la foto, o que tal vez en una segunda lectura me entra mejor este poema.
Me ha gustado mucho mucho...
Un besote, guapa!
Y a empezar con fuerza este año!
;)
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