martes 10 de enero de 2012

En mis delirios de noches desveladas.




En el Medievo de la indiferencia
busco esa imagen que  creé 
y no la encuentro.
Por las calles estrechas, sospechosas,
está la noche tan  quieta y tan vacía,
 que las antorchas son derroche.
No quiero que se  fundan mis estrellas
sintiéndome  brasa apagada.
Voy a ponerme mi armadura  de hierro
y no permitiré que me tire el galope,
no luchare frente a frente  con nada
caliente o frío el acero mata.
Ya no tiene sentido
que me arrodille en tierra;
no existe  almena, ni corcel, ni  camino.
Se ha quedado el invierno  sin sayo
 pero no quiere ser  un mendigo;
renuncia  a las cruzadas
que conquistan con sangre
valijas   de diamantes y de oro.
No hay riquezas que compren  un trono,
ni un jergón  de caricias y de besos.
Entre rejas  te encerraré y tiraré la llave.
Las trompetas anuncian un torneo
 de cometas castrados 
 sin escudo  ni reino.
Abandono el combate,
 tuya  entera es la arena.
Arena es el triunfo si se disfruta solo.

Foto Goyo Hueso.



3 comentarios:

Galería de Letras dijo...

Hola, de paso por tu espacio y que agradable encuentro he tenido con las buenas letras y muy juiciosamente tu unes para hacer hermosos poemas.

Un abrazo desde Barranquilla, Colombia, y mi invitación cordial a que nos tomemos un buen café en mi Galería de letras.

Galería de Letras dijo...

Hola, de paso por tu espacio y que agradable encuentro he tenido con las buenas letras y muy juiciosamente tu unes para hacer hermosos poemas.

Un abrazo desde Barranquilla, Colombia, y mi invitación cordial a que nos tomemos un buen café en mi Galería de letras.

Edurne dijo...

Estuve hace un rato, cuando acababas de colgar esta entrada... Y algo ha cambiado, no sé si sólo la foto, o que tal vez en una segunda lectura me entra mejor este poema.
Me ha gustado mucho mucho...

Un besote, guapa!
Y a empezar con fuerza este año!
;)