Inventaré un toque de campanas
que te
oriente de día,
y en la
noche seré tu estrella polar.
Eres ángel
del aire que se extravió
de su bandada
y se siente gorrión.
Yo quiero
encontrarte para que te halles.
Tus
ojos - celestes lagos-
no
acaban de desbordarse en cascada sonora;
tienen
nostalgia del borbollón de la madre
tierra.
Habitas
en ti como en una pensión de paso,
y yo
tengo brazos de profundidades amainadas
encima del
rugido de las olas.
M.

4 comentarios:
Qué bonito
Abrazos
Pilar
Es hermoso este poema, te felicito amiga... realmente vale muchísimo la pena, lo mismo que tu blog.
Me encanta como te expresas, esa ternura tan dulce y esa fuerza tan pura...
Este es mi blog, pásate cuándo puedas.
http://www.versosdesahuciados.blogspot.com.es/
Me gusta muchísimo, Milagros. ¡Eres grande!
Un abrazo.
Publicar un comentario en la entrada