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Mostrando entradas de octubre, 2012
Tenias que plantarte en la cabeza  un jardín para que tus ojos fueran raíces que se agarraran  a cualquier escalofrío. Lo siguiente  fue una  paz sin trincheras, sin puertas cerradas, ni secretos. Al volver la luz me acariciaste, y desapareciste con una sonrisa en completo silencio; sin que sepa  si solamente yo te vi.

Foto. Goyo Hueso.

Trascendencia

Abandonarse al día, desprenderse del lastre, desnudarse sin miedo, quedarnos sin carcasa, y que el tiempo vaya  derrumbándolo todo. El recuerdo no deja que el olvido se hunda; sin cólera y despacio, transformando las ruinas, creando desde ellas nuevas realidades, permanecerá siempre, el anterior perfume. Surgirá otra obra,  de lo que hoy es quiebra.


Foto Goyo Hueso. 

Ruinas sagradas

Los ángeles no sujetan pilares en ruinas; no tienen vocación de puntales. La bóveda  desplomada libera  censuras y navegan por su nave los pájaros. El cósmico viento quita el olor a cera, y otras abejas libarán nuevas flores.
El arco iris servirá de crucería.

Foto Goyo Hueso.


Cuando la civilización se convierta en colina.

Cuando la civilización,
que hoy se desmorona
se convierta en colina, buscadores  de tiempos pretéritos encontrarán minúsculos  trozos de tejas y pilares; y   reconocerán por su ADN 
 nuestras huellas. Sabrán  que deshabitamos pueblos, pequeños núcleos, para respirar  el tubo de escape de una locura colectiva.
Ávidos depredadores, nos desprendimos de raíces que no eran suficiente para saciar nuestro afán.  Arruinamos el planeta,  exterminamos las razas, y  dejamos  que los niños agonizaran  y murieran de hambre. Verán tanto horror, tanto, que cesarán en la tarea de   buscar el origen
de la raza humana
Permanecerá oculto sin lápida  y sin flores
e inventarán un mito
que silencie el fracaso.
Foto Goyo Hueso.

Del recuerdo

Destrozas el presente, arrancas los marcos de  puertas y ventanas, y haces de la realidad una trinchera. No sé si la paz 
vendrá con el olvido, Si que el balcón sin suelo
orientado al oeste, 
 nunca descubre
 amaneceres. 


Foto Goyo Hueso.

Si fueras mío

Si fueras mío sabrías lo que es bañarse en agua tibia cuando hiela, te abrirías a nuevas dimensiones con perfumes que ignoras, crecerías con el asombro del grano
 que ve la luz cuando rompe la tierra, te sentirías mirado como la flor del almendro.
Si fueras mío tus alas crecerían al infinito, descubrías playas de arena blanca que hago al llegarte.
No serías pescado en redes
 impersonales ni vendido en mercados a subasta.
Si fueras mío,
 ya no querrías ser  de nadie. Ni siquiera tuyo porque te ata a lo que eres.

Pueblo abandonado.

Futuro de ruinas, tejas espoliadas, huecos abiertos donde el aire come la intimidad del espacio,
 guisado con  vivencias. ¿ Quien te recordará devuelto a la tierra? ¿ Para qué los andamios? Sin aldaba no abrirá su portal la historia.
El sudor no hace adobes con el olvido.

Foto Goyo Hueso.  

Prefiero la calima a la luz agnóstica de colores rociados que antecede al alba. Escojo el desafío  del horizonte envuelto en tules.