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Para Marian Gardi

Haré que   duerma la minima brisa   para que seas eterno reflejo de cimas nevadas y prados abundantes. Las gaviotas vuelas tierra adentro     empapadas de la sal de tu historia. Huele a narcisos silvestres   tu voz de terciopelo, y hasta en tu sombra nacen flores. Puerta abierta, abrazo y cielo.   ¡¡ Felicidades!!

Contigo

La   faz de mi   tierra se ha comprimido con la lluvia y destacan las piedras, sedimentos que me dejaste en mi piel, mar, al retirarte y quedar mi superficie seca. Ahora ya no soy fondo marino formo parte de un delta. Debo labrarme para criar cosecha, cuando antes, contigo, me surcaban las olas.

Contigo

Mi faz se ha comprimido con la lluvia y destacan tus piedras en mi piel. Sedimentos que me dejaste al retirarte y quedar seca . Ahora ya no soy fondo marino formo parte de un delta. Debo labrarme para criar cosecha. Contigo, hacían mis surcos las olas.

Dulcinea.

Para  mi amiga Lucia. En tus rizos se quedaron enredados   fantasías y sueños. Con ímpetu se abalanzaron a tu fuente     sedientos de   vida. Las aspas del molino de viento fueron pájaros. Fue un instante mágico antes de formar parte de esa tinta que te atraparía eternamente. Era atardecer de primavera y el último rayo de sol se prendió en tus ojos. Él entonces te   dijo:" Dulcinea”. Te sonreía. Y tú le contestaste. 

Te recibo.

Te recibo en ropa de faena sentada en un trono seco, rodeada de leña partida que espera a ser quemada. Entras en mí ,como goteo, y hacer círculos concéntricos en mi sangre estancada. Quisiera salir de esto que siento pero soy pez y es líquida mi alma. Necesito   una   buena   pecera,   para dejar mi agua. Foto Andrés Rueda 

En carne viva

  Me hablan tus silencios, tus ausencias. La cesta vacía de pan y el jarrón sin flores me cuentan tus motivos, tus carencias. Se muy bien cómo sientes , cómo eres. Esperaré a que la nube gris que se detiene favorezca una alfombra de emociones silvestres. Nacerán con asombro inesperado en otras horas. Hoy continúan, todavía, en carne viva las hondas cicatrices de la poda  Foto Goyo Hueso

Entre los humedales milenarios

Entre los humedales milenarios dejo mi rastro de caracol errante encima de la historia, que antes,   otros construyeron   baba a baba. No dejo ninguna sombra a mis espaldas, ni tendré un rostro una vez   pase por la  estrecha calle y la luz me acaricie con su terciopelo. Llevo zapatillas para no hacer eco en su pavimento empedrado. Foto Francisco Vidal