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Dualidad

No estás en estado de shock estás consciente  y puedes utilizar tus recursos para salir de cualquier situación. Tienes pies, brazos, ojos, oídos y mente: Esa mente que enreda y desenreda la tierra y el cielo. Tú sola  puedes recolectar la fuerza que crece salpicada de debilidad; molerla y amasarla para que sea tu pan de cada día. Puedes vivir el intervalo entre un amanecer y un ocaso sin sentir dualidad Poema y foto  Milagros Morales.
Mi vocación. ( Poema premiado en el concurso de Altino Venecia) Mi vocación no es de árbol milenario con mi sombra a la espera de que llegues cansado del camino, ni velar a mis hojas, o sostener las nieves. Me he dado tanto que estoy extenuada, ya no importa tener copa, ni brisa, ni estorninos. Duele la presión de las raíces cuando sólo retienen un puñado de tierra.
Romance. Nace con verdor cantábrico   y es aragonés de estampa recorre España a la mar porque sabe que lo aguarda. Va recogiendo al pasar otros caudales mas chicos que lo llenan de vigor para cumplir su destino. Todos los puentes le estorban y se remansa en sus vegas ansioso está por llegar y que se hará azul su tierra. Con sus enaguas de espuma como una vestal inquieta lo mira ansiosa llegar provocando le un gran delta. Entra amoroso el río Ebro   en la mar Mediterraneo y hay neblina de veleros atardecer sosegado. Milagros Morales

Vuelo

Te coloco en la sombra y te envuelvo con pétalos hago beso del aire y de la luz sonrisa.  Entonces te doy  gracias y siento que me elevo. Soy panorámica. Milagros.
De las lágrimas de la poda me brotan nuevas ramas, mas la espera le tiñe de gris al firmamento. Pienso en mis nuevos frutos enfrentándome al aire; así me siento, a veces, con bufanda
Este mundo. Este mundo es de quienes caminan con rodeos.  Los que vamos de frente acabamos contra un muro. Es para los que no se dan del todo, para los que mienten diciendo " te amo," para los que utilizan mil caretas. Es una sociedad de amigos falsos de trepas despiadados  de venerada conveniencia, de palabras orondas, de generosidad adulterada, de falsa caridad y cercanía. Nada nos queda por hacer  salvo llorar con desconsuelo, apenas nos quedan techos para resguardarnos. Somos una generación derruida por alzarse por encima de lo que alcanzaba. Milagros Morales.
Todavía quedamos un pequeño reducto  de aquellos para los que  montarnos en el trillo  era siempre el mejor carrusel, y dar  una vuelta con él como  si la dieras  alrededor del mundo.  Hoy seguimos rebeldes al cemento,   nos pesa tanto que acabamos  agrietándolo aunque seamos hierva. Nos molestan  los rascacielos  para trepar como estilo de vida. Todavía quiero creer que no morirán con nosotros los  pueblos, ni la siega  que nos llena graneros y establos. Que siempre existirán esas formas de vivir que potencian  encuentro y abren  puertas. No puede dejar de dolerme  que se admire como curiosidad lo que era antes   tan  natural y cotidiano;  aunque  es cierto  que cada vez hay menos mariposas en los peajes  de las autopistas.  MIlagros Morales Foto Encanto del Moncayo