Ir al contenido principal


Todavía quedamos un pequeño reducto
 de aquellos para los que  montarnos en el trillo
 era siempre el mejor carrusel,
y dar  una vuelta con él como  si la dieras
 alrededor del mundo.

 Hoy seguimos rebeldes al cemento,
  nos pesa tanto que acabamos
 agrietándolo aunque seamos hierva.

Nos molestan  los rascacielos
 para trepar como estilo de vida.

Todavía quiero creer que no morirán
con nosotros los  pueblos,
ni la siega  que nos llena graneros y establos.
Que siempre existirán esas formas de vivir
que potencian  encuentro y abren  puertas.

No puede dejar de dolerme
 que se admire como curiosidad lo que era antes
  tan  natural y cotidiano;
 aunque  es cierto
 que cada vez hay menos mariposas

en los peajes  de las autopistas.


 MIlagros Morales


Foto Encanto del Moncayo


Comentarios

Entradas populares de este blog

Duele

Duele que se haga de día  y ver que durante la noche has caminado por un estercolero sin verlo ni notarlo y estar rodeada de basura que no sirven para nada . Montañas de vivencias desechables, sin reciclaje, te cortan el paso sin avance posible. Duele y te sientes estúpida. Pero te das cuenta que no caminas sola , muchos otros caminan de vuelta con el amanecer, y vas equipada para dejar atrás tus despojos.

APROVECHO MIS LETRAS.

Aprovecho mis letras para acariciar, para besar, para provocar sonrisas: Como medio para llegar en la distancia. Pero sobre todo,para no alejarme yo o volverme yerma, aprovecho mis letras. Milagros Morales.

En los días de calima

En los días de calima no distingo las cumbres y el horizonte se ausenta; mi mirada se torna selectiva y se posa en la desnuda  higuera. Deshilaré las nubes  y con sus hilos tejeré una estera; calzada en mis desánimos, no consigo liberarme de la tierra La esperanza es una puerta  siempre fiel   al  destino, la llave que me encierra me libera; es cuestión de mantener el ritmo