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Todavía quedamos un pequeño reducto
 de aquellos para los que  montarnos en el trillo
 era siempre el mejor carrusel,
y dar  una vuelta con él como  si la dieras
 alrededor del mundo.

 Hoy seguimos rebeldes al cemento,
  nos pesa tanto que acabamos
 agrietándolo aunque seamos hierva.

Nos molestan  los rascacielos
 para trepar como estilo de vida.

Todavía quiero creer que no morirán
con nosotros los  pueblos,
ni la siega  que nos llena graneros y establos.
Que siempre existirán esas formas de vivir
que potencian  encuentro y abren  puertas.

No puede dejar de dolerme
 que se admire como curiosidad lo que era antes
  tan  natural y cotidiano;
 aunque  es cierto
 que cada vez hay menos mariposas

en los peajes  de las autopistas.


 MIlagros Morales


Foto Encanto del Moncayo


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SOL Y SOMBRA

Sol y sombra conviven  en mi  disputándose el cielo,  pero nada ni nadie puede  alcanzar ese espacio  que tengo en heredad Desde .él me asomo a la miseria  de la humanidad que me aborda  viendo como naufragan todos  los desvarios.



Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.