Atardecer, si, atardecer. Cuando sube la fiebre y el sol hace un último requiebro a la tierra antes de abandonarse a la noche y brilla con mayor intensidad. Toda yo me sentí así. No quería dejar que el día terminara; deseaba bañarme en la luz matinal azul, eternamente. Me vestí de primavera, hice prado de flores mi consciencia, me volví a enamorar del viento, y fui enredadera de muros medievales. ´ Pero sólo fue un intento de atrapar un resplandor que se apagaba para siempre. Gracias. Al final tu y yo solos frente a frente Te me ofreces como cascada y te derramas hasta mi altura diminuta. Si, voy a beber de ti y luego lavaré mis cara. Me sumergiré entera en tu ducha de vida, Estás, siempre estás. Cuando se acaba el bullicio eres quien me arropa con cuidado Me sosiega tu sonido . Gracias por quererme. Foto Milagros ( Desde mi ventana). Todavía no me he ido.
Comentarios
Poeta querida, gracias por abrir tu alma.
Besos y abrazos de tu amigo el REL
saludos fraternos
un abrazo inmenso
Un abrazo
Eres puro corazón.
Abrazos.
con tu versar infinito
A Dios le clamo, le grito
Todo lo bueno mereces.
Sois un milagro divino
regalando lindos versos
que tapizan universos
Con tus cantes, dulces, finos.
Milagros, se me acaban las palabras. Te felicito
Abrazo
Me ha encantado tu deseo hecho poema, como una oración.
Un abrazo.
Un gran beso.
Y es tan difícil.
Un abrazo y felicidades.
Un abrazo gigante.
Alicia
Un abrazo
Linda Arian
Hermoso de verdad.
Besos, poeta!
Un abrazo.