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Duendes en la arena.






En la  arena
 vivimos la pleamar  desatada
con un exceso de hervor.

La victoria del mar intenta
 adivinar nuestra mirada,
nuestra actitud,
nuestro semblante;
pero somos
duendes en la arena
 hijos de noches
 con faros apagados,
con ansias contenidas,
con lujuria salada que  surfea
alboradas amargas.


Gracias por leerme.


Foto Goyo Hueso.

Comentarios

Rocío L'Amar ha dicho que…
uy, pero los recuerdos arden aún... abrazobeso, Ro
Herminia Martínez Arocas ha dicho que…
Querida Milagros:
Admiro tus versos, espero poder escribir algún día así. Me falta mucha madurez y vivir más para poder hacerlo. Gracias por escribir tan bien y hacerme disfrutar durante los segundos en que la leo.
Por cierto, me gusta mucho la frase de tu perfil, la poesía es una prolongación de tu cuerpo, es cierto, se nota.

Saludos desde suspirosenformadepalabra.blogspot.com
Marcelo Vieira ha dicho que…
http://oultimocliente.blogspot.com.br/

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.