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En mi otoñal sustrato.







En mi otoñal sustrato
hoy crecen  ilusiones que reflejan su sombra
en la hojarasca.

Aún tengo presente el invierno
  de mis ramas desnudas
 y  es imposible recuperar ahora
palomas mensajeras,
que traigan respuesta a mis  latidos;
pero esas pequeñas plantas, que   brotan,
hacen que me sienta nuevamente bosque.

Comentarios

Clara ha dicho que…
Siempre hay lugar para un rebrote cargado de vida y de ilusiones que haga olvidar inviernos pasados.
Besitos Milagros
Amanda ha dicho que…
Precioso poema lleno de luz.
Un placer brotar a través de tus metáforas.
Saludos
Miguel Soriente ha dicho que…
Aprieta su sangre el otoño. Su piel se marchita y mis besos no terminan de florecer en sus labios. El sol a media asta no alcanza para alejar la sombra en su mirada, mis brazos la envuelven como ramas sin hojas, solo queda injertar en su pecho mis promesas de fidelidad.
Miguel Soriente ha dicho que…
Aprieta su sangre el otoño. Su piel se marchita y mis besos no terminan de florecer en sus labios. El sol a media asta no alcanza para alejar la sombra en su mirada, mis brazos la envuelven como ramas sin hojas, solo queda injertar en su pecho mis promesas de fidelidad.

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Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.

APROVECHO MIS LETRAS.

Aprovecho mis letras para acariciar,
para besar,
para provocar sonrisas:
Como medio para llegar en la distancia. Pero sobre todo,para no alejarme yo
o volverme yerma,
aprovecho mis letras. Milagros Morales.

MIL EXCUSAS.

No quiero que mi casa se enfríe
pero invento mil excusas
 para abrir mi puerta.
Luego protesto cuando el aire
 se apodera de mi calma.

Mas yo guardo la llave
para no extraviarla
a la vez de que me quejo
del desorden.