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Agosto 1937

Agosto  1937
Vivieron  como ratas el  asedio  brutal,
   en las bodegas y  en los túneles
 que comunicaban las calles,
,mientras fuera, las bombas,
 explosionaban.


Los niños lloraban de sed y de hambre,
  las madres ya tenían secos
 sus senos  de lactancia,
los ancianos no hablaban
y las mujeres desgastaban  cuentas
 de rosarios.

Nadie entendía lo que acontecía
¿ Acaso  se  puede entender  la guerra?

Ellos eran  el blanco de la diana,
el epicentro,
y sólo usaban la hoz
 para segar espigas..


Comentarios

Sor.Cecilia Codina Masachs ha dicho que…
Precioso, aunque triste que sucedan las guerras, ahora le toca ese dolor a Asiria.
Un saludo
Sor.Cecilia
María Socorro Luis ha dicho que…

Batalla de Belchite en Zaragoza, no?

Un hermano de mi madre, murió en el asalto.

Terribles las guerras. Y siguen...
Paula ha dicho que…
Qué hermoso tu blog y qué lindas tus palabras :) He llegado aquí por casualidad pero sin duda me quedo!
saludos,
Licaón ha dicho que…
Precioso el poema Milagros... espero que no haya sido inspirado por una historia personal cercana
samm69 ha dicho que…
:) me gusta
ONICE ha dicho que…
Recuerdo historias sobre la guerra que contaba mi abuela... tus letras,traen la veracidad de aquellos años, y el terror que veía en los ojos de ella cuando las relataba.Letras impactantes, pero plasmadas con mucha sutileza, de esos poemas que arañan el alma... saludos
ONICE ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

Entradas populares de este blog

Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.