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Guardo en mis sueños esas sensaciones
 que olvidó mi memoria,
a veces aparecen de puntillas
y me duele el presente 
aunque lo haya sembrado.

Quiero rebobinar y revivirlas,
aunque tenga que hurgar hasta el infierno
y mi carne se llene de pústulas infectas,
para recuperar el cielo que quedó
en cada beso ávido de vida.

Comentarios

Ignacio Zurrián ha dicho que…
Real, sincero y fuerte. Muy bien.
Sneyder C. ha dicho que…
Duele el presente ante los sueños que nunca llegaron a cumplirse…

Un cálido abrazo
Emilianito De Tarso ha dicho que…
Al fin encuentro un lugar en donde mis pensamientos y sentires encuentran hermanos/as.
Gracias por reflejar la voz.
Emilianito De Tarso ha dicho que…
Al fin encuentro un lugar en donde mis pensamientos y sentires encuentran hermanos/as.
Gracias por reflejar la voz.
ONICE ha dicho que…
La memoria del pasado, siempre queda en un presente, aunque sólo se pueda acariciar las sensaciones y emociones en sueños... letras pausadas, con su ápice de melancolía, añoranza... grato pasar por estas suaves letras. saludos.
Damaris ha dicho que…
Hola que tal. La invito a que pase por mi blog y comente mis escritos

http://palabrasveleidosas.blogspot.mx/

Saludos cordiales.
Gonzalo Ruiz ha dicho que…
Fuerte, " en cada beso ávido de vida" Inspirador!

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Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.

APROVECHO MIS LETRAS.

Aprovecho mis letras para acariciar,
para besar,
para provocar sonrisas:
Como medio para llegar en la distancia. Pero sobre todo,para no alejarme yo
o volverme yerma,
aprovecho mis letras. Milagros Morales.

MIL EXCUSAS.

No quiero que mi casa se enfríe
pero invento mil excusas
 para abrir mi puerta.
Luego protesto cuando el aire
 se apodera de mi calma.

Mas yo guardo la llave
para no extraviarla
a la vez de que me quejo
del desorden.