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Cómo




Cómo convencer a mi corazón 
para que suelte el lastre y así volar con él. 
Mirar la vida con distancia y no sufrir más 
el desasosiego de girar en remolino,
sobre la misma causa, una y mil veces,
hasta quedar sin la conciencia exacta
para salir yo sola del dolor que me habita.

De qué manera puedo persuadirlo
para que deje de contar espinas
de esos tiempos que fueron y comenzar de cero.

Mi corazón es niño que se queda mirando 
un pastel y me olvida.

Comentarios

Gino Ginoris ha dicho que…
Preguntas eternas, tremendas.
Poética pura.
Abrazo.
Gilberto ha dicho que…
"Mi corazón es niño que se queda mirando un pastel y me olvida"

Fantástico!

Saludos.
Clara ha dicho que…
Tristes versos, donde aflora añoranza de otros tiempos. Convencer a un corazón moldeado con pena no es fácil, pero buscando nuevas ilusiones se puede conseguir, hay que invertir en esfuerzo personal para lograrlo
Abrazos Milagros
Mayte ha dicho que…
Precioso,pura sensibilidad,
Enhorabuena por tu blog
Anónimo ha dicho que…
NOS DAMOS CUENTA DE QUE TODOS TENESMOS EL SAVOR A LA VIDA AJENA Y POR MUY DISTANTE LAS VUESTRA, PERO CON ESAS RAZON SOMO OJOS AJENOS Y CATACUMBAS PROPIAS DE LOS MEJOR SER QUE DE BUEN MANERA NOS ARULLAN Y NOS DESCONSUELA SOLO POR NO TENER LA RAZON POR UN SOLO SER...

JERRYN. 16/04/14

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Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.

APROVECHO MIS LETRAS.

Aprovecho mis letras para acariciar,
para besar,
para provocar sonrisas:
Como medio para llegar en la distancia. Pero sobre todo,para no alejarme yo
o volverme yerma,
aprovecho mis letras. Milagros Morales.

MIL EXCUSAS.

No quiero que mi casa se enfríe
pero invento mil excusas
 para abrir mi puerta.
Luego protesto cuando el aire
 se apodera de mi calma.

Mas yo guardo la llave
para no extraviarla
a la vez de que me quejo
del desorden.