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Supervivencia






SUPERVIVENCIA
Soy un pino rebelde
rodeado de obstáculos
 carcomidos ,de losas
 que tapan las guaridas
de los gusanos, de descerebradas
 manos y pisadas devastadoras.
Convivo con prolongaciones
 desmembradas que crujen,
silencios de zarza y
agujas que ocultan secretos.
En el centro del bosque,
con claroscuros de navajas,
intento ver el cielo
 desde mi copa.


Comentarios

Fernando ha dicho que…
Un poema excelente, con muy buenas metáforas, como "claro oscuros de navajas".. Me alegro haber leído tu entrada. Un saludo cordial.
Fernando ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fernando ha dicho que…
Un poema excelente, con muy buenas metáforas, como "claro oscuros de navajas".. Me alegro haber leído tu entrada. Un saludo cordial.
Splash Foop ha dicho que…
Muy buen blog. Lo visitaré más a menudo.

Dejo un enlace al mío, por si te interesa: http://pasiones-e-ideas.blogspot.mx/
Anónimo ha dicho que…
@dichoasipor en twitter, si os gusta lo que publico, seguídme! Frases célebres cada día.

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SOL Y SOMBRA

Sol y sombra conviven  en mi  disputándose el cielo,  pero nada ni nadie puede  alcanzar ese espacio  que tengo en heredad Desde .él me asomo a la miseria  de la humanidad que me aborda  viendo como naufragan todos  los desvarios.



Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.