Ir al contenido principal

Florecer a las orillas

Todavía existen huellas no resueltas
sedientas de lluvias,
a pesar de que el glacial del tiempo
intenta congelarlas.
Pero hoy he decidido,
florecer a las orillas
de este rio de piedras,
e ignorarlas
Foto Milagros.

Comentarios

Edurne ha dicho que…
Para poder dar, primero hemos de darnos a nosotros mismos, nunca dejarnos, nunca abandonarnos... Darnos, querernos, sino, pobre será nuestro amor a los demás!

La foto preciosa!

Besitos!
zel ha dicho que…
Maravillosa generosidad. Poco mas necesita una buena persona, Milagros...
Celia ha dicho que…
Es bueno seguir entregando aunque algunas veces no recibamos eso que esperamos.
Un abrazo.
KUBAN ha dicho que…
No hay nada como recibir de uno mismo, esa es una prueba de felicidad. Gracias por tu visita y tu comentario. Un abrazo.
MiLaGroS ha dicho que…
Hola a todos.Os pido disculpas. Edurne, retiré el poema porque no acababa de convencerme y decidí dejarlo reposar un día. Hoy lo cuelgo de nuevo. Me gusta más así. Un beso a todos y muchas gracias por vuestras visitas y comentarios. Os quiero.
Antonio ha dicho que…
Qué sería del río de piedras sin flores a su orilla?
La voluntad y bondad hace que las flores crezcan junto a lo más inhóspito, dando sentido a la vida…
Un beso
milagros ha dicho que…
Bonitas palabras. A veces quedan huellas que son dífiles de borrar pero la esperanza debe superar el rastro del sufrimiento.
Un abrazo
E.P.E. ha dicho que…
Las huellas que uno deja en el camino, el tiempo las podrá borrar, pero la huella que dejan tus letras en todos nosotros serán muy difícil de olvidar.

Un fuerte abrazo.

Entradas populares de este blog

Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.