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La incertidumbre me envuelve
como una niebla baja que desdibuja
el camino.

Mi miedo es encellada;

aún así río,no quiero que se note.

Él ,es un joven arroyo
y yo bebo en su danza.

Imposible que la risa no sea un salvavidas.

Comentarios

Cristian Redondo ha dicho que…
Precioso poema, me gusta el sentimiento expresado en él, aun siendo triste.

Un abrazo!
Forbidden ha dicho que…
La risa hace cosquillas al alma y nos trae de vuelta al mundo de la felicidad.

Saludos!
María Socorro Luis ha dicho que…
La risa siempre es un salvavidas; la mejor terapia para seguir haciendo poesía.

Cada día mas poeta, Mila. Un abrazo.
Roland Reviews ha dicho que…
Me encanto como utilizas elementos de la naturaleza para expresarte, mostrando la sensibilidad de las emociones como el miedo, la risa. ¡Brillante!
Anouna ha dicho que…
En todo momento es bienvenida la risa, como salvavidas en el naufragio de los días grises que nos presenta la vida.

Hay que Salvarse!!

Bello!

Anouna

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.