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El lamento de la flor.





Me has cortado de mi rosal
y se ha hecho de noche.
Objeto de tu deseo
no has pensado en mi.
 La mariposa queda huérfana
y no seré miel.
Me agobia este pozo
con olor a lejía.
Esperaré mi final desarraigada.
No. No es un reproche,
mi lamento es de justicia.

La belleza hace más efímera la vida.


Foto Goyo Hueso.

Comentarios

María Socorro Luis ha dicho que…
Precioso. Admirable tu dominio de la metáfora.

Muxusss
Seroma ha dicho que…
excelente reflexión... mis felicitaciones
Ricardo Miñana ha dicho que…
Hola Milagros, tu poesía esta llena de belleza, es un placer leerte.
te he vuelto a seguir, debido a un fallo en el servidor de google se habian borrado muchos enlaces de mi blog, disculpa la molestia.
feliz semana.
un abrazo.
Juan Risueño ha dicho que…
Muchos sueñan, desgraciadamente, con poseer la belleza y, lo que es peor, con cortarle las alas.

Un abrazo.
sam rock ha dicho que…
Un abrazo, amiga, me alegra leerte siempre, por tu intesidad, por tus verdades. Que pases un buen fin de semana.
José Ramón ha dicho que…
Milagros cuanta historia nos enseña en sus poemas.
Feliz fin de semanas.
Saludos desde
Abstracción textos y Reflexión.
José Ramón ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.

APROVECHO MIS LETRAS.

Aprovecho mis letras para acariciar,
para besar,
para provocar sonrisas:
Como medio para llegar en la distancia. Pero sobre todo,para no alejarme yo
o volverme yerma,
aprovecho mis letras. Milagros Morales.

MIL EXCUSAS.

No quiero que mi casa se enfríe
pero invento mil excusas
 para abrir mi puerta.
Luego protesto cuando el aire
 se apodera de mi calma.

Mas yo guardo la llave
para no extraviarla
a la vez de que me quejo
del desorden.