Ir al contenido principal

Comienza la fiesta




Comienza la fiesta
y se desvanece la razón.
Los brazos alzados
 son una masa difusa,
mientras la voz del pueblo
 es un  estridente sonido 
que no escucha nadie.
En una pompa de jabón
brinca la juventud sin pausa,
mientras el agua al cuello
moja su pañuelo tenido de sangre.
No tiene importancia el presente ni el futuro;
en un  instante sin tiempo ni espacio.
La vida es un asta de toro que huele la carne.
Nos desinhibimos y mostramos
nuestro aspecto más rudimentario,
 libres en una falacia
que calma nuestra ansiedad
momentáneamente;
 porque sabemos que la resaca
siempre deja en la arena
zapatillas extraviadas.


Foto Goyo Hueso 


Comentarios

Leo ha dicho que…
Muy bueno querida Milagros, así es,
saltando y brincando mientras España se muere.... un poco está bien pero no tanto, ninguno de ellos dijo tomad la prima para este pueblo que nos aplaude apesar de tanta hambre y que nos queda por llegar...
Abrazos, mi amiga.
Leonor
Alicia María Abatilli ha dicho que…
Nunca entendí esa fiesta, San Fermín, no lo comprendo, pero quizás sea porque vivimos tan lejos.
Respeto las costumbres, pero algunas me son difíciles de entender.
Un abrazo Milagros
Seroma ha dicho que…
traspoladas en el tiempo algunas costumbres hoy no nos resultan comprensibles... pero si perdiéramos todas las costumbres también perderíamos toda la cultura
MiLaGroS ha dicho que…
No intento en este poema hacer una critica de los sanfermines . mas bien se acerca mi intención a lo que a captado mi amiga Leonor. Abrazos a todos.
Anónimo ha dicho que…
Las imágenes son bellas pero sin ritmo no hay poesía.
MiLaGroS ha dicho que…
Gracias anónimo. Comentarios así me ayudan a mejorar.

Entradas populares de este blog

SOL Y SOMBRA

Sol y sombra conviven  en mi  disputándose el cielo,  pero nada ni nadie puede  alcanzar ese espacio  que tengo en heredad Desde .él me asomo a la miseria  de la humanidad que me aborda  viendo como naufragan todos  los desvarios.



Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.