Ir al contenido principal

La melena de la luna







La mirada, lo único que queda:
Se prendió en un atardecer.
La melena de la luna es reflejo;
 lejos, sin vuelo en las faldas,
  los barcos anclados.


Comentarios

Noris Marcia ha dicho que…
Bellisimo poema, me ha encantado su eterna juventud. Gracias por compartirlo.
Laura Caro ha dicho que…
La luna siempre es una mágica compañera; me gustó tu juego con las imágenes y las palabras.

Un abrazo, Milagros.
María (lady) ha dicho que…
Me encanta! Siempre consigues sorprenderme esa forma tuya de mirar.
Besos!
Gustavo Figueroa V. ha dicho que…
Nos regalas un poema breve con bellas metáforas que lo hacen casi la propuesta para un lienzo.
Bellísimo!!!
Saludos desde Suecia.
Xiomi ha dicho que…
Yo soy una permanente esclava de la luna. Bello poema.

Entradas populares de este blog

Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.