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Hoy





Hoy
Hoy me pesa el recuerdo
tanto como el olvido.
Hoy dejo que las flores
adornen el camino,
y sigo en la sorpresa
más allá de mi misma.
Todavía hay paisajes
con largo recorrido;
etapas que comienzan
cuando otras terminan.
No dejaré que la añoranza
me produzca agujetas:
Me entrenaré en la vida.


Comentarios

María (lady) ha dicho que…
Me ha gustado!
Muy bueno lo de las agujetas de la vida.

Un abrazo.
CAMILA DA VINCI ha dicho que…
Olá!

Parabéns pelo blog. Gostaria de divulgar a minha página: http://camiladavinci.blogspot.com.br/
Minhas memórias e devaneios.

Abraços!
Samuel Rego ha dicho que…
Olvidos y recuerdos son el lastre del entrenamiento del atleta de fondo que nos exige ser la vida
Me ha gustado mucho este poema
Un abrazo

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Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.

La niebla

La niebla es muy densa por la carretera
pero tu conduces tu vida , recuerda,
yo solamente te puedo ayudar.

Mas si decides continuar en la niebla,
yo te prestaré mis faros antiniebla,
no puedo dejarte en total oscuridad.

Aunque seguiré insistiendo discretamente
para que busques un paisaje diferente,
ascendiendo a la cumbre
y dejándola atrás.

Pero sea tu decisión la que sea,
no olvides que siempre me tendrás.

Foto Goyo Hueso

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.