
Salpicada la colina de trascendente bruma,
los almendros hacen de la aridez cosecha.
Cruzo por el puente el río seco,
y dejo el invierno en su lecho pavimentado
de sueños- cantos rodados que la vida
ya no moja ni mueve ni modela-
Y florezco como ellos.
Foto Goyo Hueso
Comentarios
Un beso de mañana florecida.
Un gran beso.
Perseguimos el mismo sueño...florecer como los almendros.
Un abrazo.
Respecto de lo que me dices de abrir un espacio para Ana María, no sé cómo se hace, pero me parece que se ha abierto un blog con ese fin, luego lo miro.
Un beso.
Abrazos.
Manolo
y vos enmarcáis cuadros de hermosura
Que su lindeza nos lleva a la altura
De ese cielo que todo humano anhela.
Milagros. No busques la primavera.
La primavera está en ti
abrazo sincero
Un beso.
Al igual que tu nombre, hoy tu poema es un verdadero milagro:
Florecer en medio de la nada y hacer cosecha de la aridez, para que renazca la esperanza al florecer la primavera.
Un abrazo.
Y todo reverdece ¡¡Y es tan bello aspirar el aire con perfumes de azahares!!
Como tú dices: "Y florezco como ellos". Es verdad, la primavera renueva todo.
Preciosa tu poesía....Un abrazo a la distancia........
Susana..............