Atardecer, si, atardecer. Cuando sube la fiebre y el sol hace un último requiebro a la tierra antes de abandonarse a la noche y brilla con mayor intensidad. Toda yo me sentí así. No quería dejar que el día terminara; deseaba bañarme en la luz matinal azul, eternamente. Me vestí de primavera, hice prado de flores mi consciencia, me volví a enamorar del viento, y fui enredadera de muros medievales. ´ Pero sólo fue un intento de atrapar un resplandor que se apagaba para siempre. Gracias. Al final tu y yo solos frente a frente Te me ofreces como cascada y te derramas hasta mi altura diminuta. Si, voy a beber de ti y luego lavaré mis cara. Me sumergiré entera en tu ducha de vida, Estás, siempre estás. Cuando se acaba el bullicio eres quien me arropa con cuidado Me sosiega tu sonido . Gracias por quererme. Foto Milagros ( Desde mi ventana). Todavía no me he ido.
Comentarios
Me gustó tanto tu poema, me lleno de ternura, hizo que amara mis ilusiores rotas, que guardo en el ropero viejo. Las voy a ir a sacar, las besaré y las consolaré para decirles que siguen siendo mías. GRACIAS
Milagros, mi cariño por ti, está intacto, desde ayer.
Anouna
http://misspubis60.blogspot.com
envíame tu apellido a mi correo
rocíolamar@gmail.com
felicitaciones, Rocío
Quién mejor que uno mismo para cuidar de sus propias ilusiones.
Feliz día.
Un abrazo.
Abrazos.
Abrazos y besitos
Leonor
Un beso
Besos!
MArian
medi0 bes0.
Un fuerte beso y mi ferviente deseo de que... no se te ocurra cambiar.
Aunque sean de plástico, todos deberiamos tener un hermoso ramillete de ilusiones.
Aunque se desinflen, aunque caigan al suelo, son nuestras.
¡Pero que bonito lo expresas!
Un abrazo.
Un abrazo
Que se realicen tus ilusiones y puedas reemplazarlas por otras nuevas.
Un abracito
Un gran abrazo, amiga.