Ir al contenido principal

Inspiración




Inventaré un toque de campanas
que te oriente de día,
y en la noche seré tu estrella polar.
Eres ángel del aire que se extravió
de su bandada y se siente gorrión.
Yo quiero encontrarte para que te halles.
Tus ojos - celestes lagos-
  no acaban de desbordarse en cascada sonora;
tienen nostalgia  del borbollón de la madre tierra.
Habitas en ti como en una pensión  de paso,
y yo tengo brazos de profundidades amainadas
encima del rugido de las olas. 

                                              M.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Qué bonito
Abrazos
Pilar
Mi web ha dicho que…
Es hermoso este poema, te felicito amiga... realmente vale muchísimo la pena, lo mismo que tu blog.
May ha dicho que…
Me encanta como te expresas, esa ternura tan dulce y esa fuerza tan pura...
Este es mi blog, pásate cuándo puedas.


http://www.versosdesahuciados.blogspot.com.es/
Blanca Langa ha dicho que…
Me gusta muchísimo, Milagros. ¡Eres grande!
Un abrazo.

Entradas populares de este blog

SOL Y SOMBRA

Sol y sombra conviven  en mi  disputándose el cielo,  pero nada ni nadie puede  alcanzar ese espacio  que tengo en heredad Desde .él me asomo a la miseria  de la humanidad que me aborda  viendo como naufragan todos  los desvarios.



Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.