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Tan inundada

Estoy tan inundada
que ya no sería yo vacía;
que ya no distingo la tierra del agua.

Foto Goyo Hueso


Comentarios

Ana ha dicho que…
La foto es impresionante...como el poema.

Muchos besitos.
Adolfo Payés ha dicho que…
Un poema precioso como siempre.. con tu toque maravilloso..

Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos..
Anouna ha dicho que…
Mi querida y estimada Amiga Poeta maravillosa, vine para dejarte un abrazo, y reitararte todo mi cariño.

Besos miles para ti.

Anouna
anabel ha dicho que…
Tan llena que rebosas poes´´ia por todos los poros.
Gracias por compartirla.
Un abrazo.
Marian Raméntol Serratosa ha dicho que…
De eso se trata Milagros, de no diferenciar nada de nada, de sumarnos y sumirnos en la locura.

Un abrazote
Marian
Manolo Jiménez ha dicho que…
Me impresiona tu capacidad de transmitir tanto en tan pocas palabras, en tan pocos versos.

La foto es muy buena, tu poema es muy bueno.

Abrazos.
Celia ha dicho que…
Sobresaliente para la foto y para el poema.
Un beso, Milagros.
Antonio ha dicho que…
Mensaje sintético y profundo. La inundación acaba siendo un hábito y cuando el estrés nos deja no descansamos...
Un saludo afectuoso
sam rock ha dicho que…
Que achiques pronto esa inundación. Un fuerte abrazo.
Luisa Arellano ha dicho que…
Saca partido a ese no distinguir nada, a esa inundación... deja que se desborde y nos salpique.

Besazos, poeta.
Noray ha dicho que…
Bellísimo,

A veces sucede,
tierra y agua
se amalgaman
y nos sumergen
en el lodo.


Un abrazo
TriniReina ha dicho que…
Inundada por los aós; por la vida...

Saludos

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.