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Feliz Navidad.



Hoy ha nacido el Sol en tu portal.
Déjale entrar en ti que quiere
hacer tus noches cada vez mas cortas.

FELIZ NAVIDAD.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
MUY BELLO PENSAMIENTO.
BESOS
Leo ha dicho que…
Ayyyyy, Milagros, es tan inmensa la oscuridad del mundo que, aunque la deje entrar en mí, no me resarciará de tanta oscuridad que percibo. Gracias, bello pensamieneto.
FELICES FIESTAS.
Abrazosssssssss
Leonor.
La sonrisa de Hiperión ha dicho que…
Feliz navidad y próspero año nuevo. Recibe mis mejores deseos en estas fechas tan entrañables (coño, le parezco al rey... jajjaa)

Saludos y un abrazo.
poemas de ruben ha dicho que…
El sueño en la noche es un trámite.
Y aunque cada mañana finge un comienzo, al poner el pie en el día parecemos nuevos.
Besos
Laura Caro ha dicho que…
Felices fiestas, Milagros.
Que la paz siga anidada en ti y que sigas repartiendo amor por este mundo tan falto de él.
Un abrazo inmenso.

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La niebla

La niebla es muy densa por la carretera
pero tu conduces tu vida , recuerda,
yo solamente te puedo ayudar.

Mas si decides continuar en la niebla,
yo te prestaré mis faros antiniebla,
no puedo dejarte en total oscuridad.

Aunque seguiré insistiendo discretamente
para que busques un paisaje diferente,
ascendiendo a la cumbre
y dejándola atrás.

Pero sea tu decisión la que sea,
no olvides que siempre me tendrás.

Foto Goyo Hueso

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.