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Ven, siéntate en mi banco. junto a mi.
aunque sea pequeño lo compartiremos.
No dejare que en el suelo 
te sientes mientras tenga mis  brazos
para sujetarte, y sujetarme en ti.

 Los dos vivimos bajo el mismo cielo.



Foto Victoria Sanjuan.

....

Comentarios

Laura Caro ha dicho que…
Hace tiempo que no te visito y no por falta de ganas; estos días son especialmente agotadores en el colegio y llevo atraso en la lectura de los blogs.
Pero llego y me encuentro esta belleza. Es un poema bello por su ternura, por su delicadeza y por su sencillez.
Me encanta Milagros.
Un abrazo
Jorge Encinas Martínez ha dicho que…
"Los dos vivimos bajo el mismo cielo". Ahí se resume todo.
Un abrazo
Pedro F. Báez ha dicho que…
Milagros, esta poesía es una joya de sensibilidad y exquisito lirismo en pos de la más hermosa y sincera solidaridad humana: la que practican los niños. No hacen falta edificios modernos ni bancos de crédito ni suntuosas catedrales para que el amor, tal como lo concibió y lo predicó Cristo, florezca y dé sus frutos en las sonrisas y los corazones de aquellos que aman compartiendo y comparten amando. Un gran abrazo y toda mi admiración, POETA del Moncayo.
María Socorro Luis ha dicho que…
Qué bonito y qué ilustrativo... Así, juntitos.

Abrazo grande.
Ángel Isidro ha dicho que…
Ana mª Fabio, en primer lugar te felicito por tu cumpeaños que cumplas muchisimos más para que sigas desarrollando esa labor tan
humanitaria, y que sigamos leyendo
tan maravillosos poemas como escribes, ¡qué maravilla! Te invito a que pases por mi humilde blog que vengo confeccionando con
los poemas que yo escribo.
Un afectuoso saludo, Ángel-Isidro.

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SOL Y SOMBRA

Sol y sombra conviven  en mi  disputándose el cielo,  pero nada ni nadie puede  alcanzar ese espacio  que tengo en heredad Desde .él me asomo a la miseria  de la humanidad que me aborda  viendo como naufragan todos  los desvarios.



Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.