Ir al contenido principal

Agradecimiento







Como fiel seguidor de tu blog, te mando esta foto, que se la dedico a todos tus amigos ,que son muchos, con un beso para las damas un fuerte abrazo para los caballeros.
Espero que les guste este tipo de poesía gráfica.
Gracias por todo


Goyo Hueso San Juan

Comentarios

Cecy ha dicho que…
Preciosa fotografía.

Un abrazote Amiga!
Es linda, linda, linda.

Gracias.

Un abrazo

Maite
Gema 66 ha dicho que…
¡¡ guauuuuuuuuuu !! que bonita fotografia.
desde luego se puede hacer poesia de tantas formas.
¿ Os habeis fijado en un plato de fruta de verano o en una ensalada ?
como brotan los colores y ninguno desentona con otro, eso para mi es la poesia de la naturaleza
un abrazo
MarianGardi ha dicho que…
Muy bello Goyo, es preciosa la imagen.
Besos
Anouna ha dicho que…
Admiro tu trabajo Goyo, se nota la sensibilidad del arte puro en tus obras. Cada imágen es emocionante, cautiva, es una mirada amplia, serena, transparente; traspasa más allá de la sola imágen, siempre veo poesía enlazada a los paisajes. Muy bello tu trabajo.

Además, con los poemas de Milagros la mirada se hace aún más amplia, es una excelente dupla, se nota la conexión de dos almas muy sensibles.
Felicitaciones por tus logros, los mereces sin duda alguna.

Un abrazo, Anouna

Entradas populares de este blog

SOL Y SOMBRA

Sol y sombra conviven  en mi  disputándose el cielo,  pero nada ni nadie puede  alcanzar ese espacio  que tengo en heredad Desde .él me asomo a la miseria  de la humanidad que me aborda  viendo como naufragan todos  los desvarios.



Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.