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Como un músico callejero







Como un músico callejero
interpretas tu música,
mientras la razón y la vida ajenas,
te ignoran en una terraza conversando.
Si supieran que el final
de tu canción es el suyo,
no te echarían solamente unas monedas.



Foto Goyo Hueso

Comentarios

Edurne ha dicho que…
Caramba... este poema te deja así... muy, pero que muy pensativa!

Besitos!
Ardilla Roja ha dicho que…
Hola Milagros.

Un poema que invita a reflexionar. La verdad es que es cierto! Muchas veces e presta poca atención a la música que suena en las calles y desde luego la vida de esa calle no sería igual sin ella.

Un abrazo
Adolfo Payés ha dicho que…
Preciosos versos..


Un abrazo
Saludos fraternos..

Que esta semana se de las mejores... son mis mejores deseos..
José Baena ha dicho que…
Me has dejado desmadejado con estos versos. Qué imagen tan clara y descorazonadora. Y qué bien pintada. Un saludo
walkingwoman ha dicho que…
Milagros, ¡Sí!, somos mendigos del amor; ¿dónde está el límite entre su música y la mía?
Un fuerte abrazo
Cuánta razón llevas en tus versos. La vida sino igual parecida, ya que somos únicos irrepetibles.

un abrazo
Pedro F. Báez ha dicho que…
El músico callejero como reflejo propio y oráculo del futuro. Sobrecogedor por verídico; de inquietante lectura. Profundo, filosófico poema. Rehusamos aceptarlo, pero es tal como dices. ¡Bravo de nuevo, Milagros! Abrazo y beso para ti.
Miguel Estrada Camblor ha dicho que…
Excelente síntesis poética.
Es muy difícil decir tanto con tan poco-

Felicitaciones
Milagros nos presentas el egoímo del ser humano, cuando todo le va bien ni la música de un muerto de hambre le llama la atención, pero, mira como son ls cosas, puede ser que cuando llegue a viejo, nadie quera saber de sus historias y termine solo en una residencias. Nadi tampoco escuchará su canción
Con ternura
Tu Sor.cecilia

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
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Decir NO a los platos mal condimentados.
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De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
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