Ir al contenido principal

Te guisas en una olla
en un puesto ambulante,
entre ruido de generadores
y a la luz de bombillas
de bajo consumo.
La ropa a la venta
se impregna de tu olor;
un olor errante ,sin raíces ,
trasnochado y pobre.

Pero eres el único sustento
para alimentar la espera.


........

Comentarios

madminerva ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
madminerva ha dicho que…
por lo que leo, me doy cuenta que reivindicas esos personajes olvidados, o muy poco usados como recurso en la poesía, interesante.
Felicitaciones, saludos :)
Liliana G. ha dicho que…
Querida Milagros, le ponés magia hasta a la realidad más dura, sin eufemismos ni metáforas recargadas, así como debe ser y en tus manos... es.

Felicitaciones, amiga.

Un beso enorme.
Javier Martin Alvarado ha dicho que…
el mundo es un mercadillo
María Socorro Luis ha dicho que…
... y allí, a la luz de las estrellas, sueñan con un mundo mas amable y más justo...

La poesía también está con ellos...

Muchos besos.
Laura Caro ha dicho que…
¡Qué bonita quedó la mezcla de partes con el todo!
Me gustó mucho este poema.
Es uno de los que más me ha gustado.
Mil besotes, Milagros.
M. Angel ha dicho que…
Hola milagros, saludarte y felicitarte por los versos que día a día nos regalas.

Abrazo sincero
M. Ángel
reltih ha dicho que…
muy interesante mensaje.
besos
MI AMIGA DEL ALMA: tE ESPERO EN MI BLOG , TENGO UN PREMIO PARA TI, CREO QUE ESTE SÍ TE VA A GUSTAR.
TE QUIERE
SOR.CECILIA

Entradas populares de este blog

SOL Y SOMBRA

Sol y sombra conviven  en mi  disputándose el cielo,  pero nada ni nadie puede  alcanzar ese espacio  que tengo en heredad Desde .él me asomo a la miseria  de la humanidad que me aborda  viendo como naufragan todos  los desvarios.



Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.