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De vez en cuando.

De ves en cuando  las nubes
descienden y sus estratos
me atraviesan como puñales;
pasan de largo, pero me
dejan heridas de ausencias
que enfrían la vida.
Mi sangre se empantana
con el escalofrío del sin deseo;
mis ojos vuelven a ver espectros
en la añoranza;
la brújula se vuelve loca
entre maletas incompletas
y relojes demasiado impacientes.
Me quedo en el andén
de una estación apuntalada
esperando sin espera.
Me olvide tomarme las pastillas de la vida
y ya no suenan  campanas
que me hacían brincar como chotilla
moviendo la quietud de la hierba.

Comentarios

María ha dicho que…
Hola Milagros¡
No, no soy una aparición ... estaba yo dando un paseíto y te he visto!
Hoy he leído que "Hasta de los más negros nubarrones cae agua limpia y fecunda". Quería compartirlo ...
Me alegra leerte!
Un abrazo.
María
Antonio ha dicho que…
Te saludo, bebo de tu blog y me voy.
Besos
Aurora ha dicho que…
Interesante blog. Escribes muy bien, eres original, tienes fuerza y buen ritmo.
Te sigo.
Saludos cordiales. Feliz semana.
http://noctambuloamoroso.blogspot.com ha dicho que…
Milagros:
Encantadoras...evocadoras letras.
Te sigo y te admiro.
Un saludo desde http://noctambuloamoroso.blogspot.com
un abrazo desde México.
Rosana Martí ha dicho que…
Unas letras que invitan a seguir embriagándote de ellas.

Un fuerte abrazo desde Poemas Escritos con el Alma.