Ir al contenido principal

Balada del incienso innecesario



Hay trajes que te quedan
demasiado apretados.
En la vida y en la muerte
encorsetados,
sólo hay un lucero
en el cielo  claro.
Cubren con incienso olores
que son humanos
para ahuyentar gaviotas
en los barcos naufragados;
pero hay huecos que no sirven
de refugio del miedo,
las flores  de plástico
no son veleros.
Prefiero que la noche
me sorprenda con sueño
sin peso en las pestañas
de esos recuerdos
que hacen rocío al alba.
Mi  barca está en la playa
con anclaje y remos.
Foto Goyo Hueso.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.

La niebla

La niebla es muy densa por la carretera
pero tu conduces tu vida , recuerda,
yo solamente te puedo ayudar.

Mas si decides continuar en la niebla,
yo te prestaré mis faros antiniebla,
no puedo dejarte en total oscuridad.

Aunque seguiré insistiendo discretamente
para que busques un paisaje diferente,
ascendiendo a la cumbre
y dejándola atrás.

Pero sea tu decisión la que sea,
no olvides que siempre me tendrás.

Foto Goyo Hueso

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.