Ir al contenido principal




Apagaré toda luz
   -  incluso la del faro-
y dejaré que mis pasos continúen
conscientes del abismo.

No sé si será bastante
para hallar la luz sin ojos;
 pero si la encuentro,
no la guardaré para mí
-entre otras cosas-
porque no estoy hecha  a su medida. 





Comentarios

Hola, Milagros:

Hay luces que nos pueden deslumbrar y no nos permiten ver las maravillas que nos rodean.

Un abrazo.
Anónimo ha dicho que…
La última ves que vine te dije algo sobre un verso y lamento que lo haga en esta ocasión también.

No termino de encontrar el hilo con la LUZ, el inicio esta bien, pero porque otra vez busca la Luz, si ella misma la apagó.

Me quedo con muchas dudas.

Besos Milagritos.
Unknown ha dicho que…
La luz no tiene forma, quizá por ello, en ocasiones confundimos sus dimensiones y creemos que no nos toca, sin ver el pequeño foco que se esconde en un rincón

Entradas populares de este blog

De vuelta.

 Vuelvo después de estar perdida  por mundos que me han hecho menos buena. Al menos más desconfiada.  Esta todo tan lleno de hipocresía y de amistad interesada la poesía en manos de pseudo poetas que ignoran a quien no mercadea con sus versos.

Duele

Duele que se haga de día  y ver que durante la noche has caminado por un estercolero sin verlo ni notarlo y estar rodeada de basura que no sirven para nada . Montañas de vivencias desechables, sin reciclaje, te cortan el paso sin avance posible. Duele y te sientes estúpida. Pero te das cuenta que no caminas sola , muchos otros caminan de vuelta con el amanecer, y vas equipada para dejar atrás tus despojos.

Reir entre las olas

Nunca tuve una venda en los ojos. Siempre supe que para alumbrarte tenía que preñarme de sueños. Sabía que este iba a ser el tributo: Nada es gratis y menos para el alma. Pero no podía dejarte sin tu génesis que me supera y me trasciende. Por eso me embarqué en la travesía más arriesgada de mi historia; y aquí estoy flotando en una tabla resto de un naufragio de emociones. Pero tú vuelas libre, por ti mismo, y eso me hace reír entre las olas. Foto Milagros