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No puedo dejar de escribir
sería negarme a pisar el cielo;
que mis acuíferos internos
se vaciaran,  y no poder  sacar  agua
de mí.
Aunque solamente sirva
 para no perder mi identidad,
 recordarme quien soy,
descubrir entre muchas mis huellas….
Sería quedarme como un pájaro
en la jaula, sin volar la primavera.

Como vivir a medias.




Foto Marian Gardi..

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Rihanna, Britney Spears, Shakira, Jennifer Aniston, Avril Lavigne, Paris Hilton, Vanessa Hudgens, Kim Kardashian, Jessica Alba. [url=http://detailarticles.info/celebrity-stolen-videos.html]detailarticles.info/celebrity-stolen-videos[/url]
Ángel-Isidro ha dicho que…
Es preciso oir el murmullo que
producen las letras y poesía para
después de escribir sentirse uno
mejor, y sobretodo leyeéndote aún
todavía más. Feliz fin de semana.
Mi abrazo sincero
Ángel-Isidro.
Anónimo ha dicho que…
HERMOSO! feliz dia:)Cynthia Bravo
FINA ha dicho que…
La poesía es alborada que acaricia la piel, es maná interminable de sentimientos que fluyen en libertad.

Un Bello poema, Milagros

Saludos

FINA

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La niebla

La niebla es muy densa por la carretera
pero tu conduces tu vida , recuerda,
yo solamente te puedo ayudar.

Mas si decides continuar en la niebla,
yo te prestaré mis faros antiniebla,
no puedo dejarte en total oscuridad.

Aunque seguiré insistiendo discretamente
para que busques un paisaje diferente,
ascendiendo a la cumbre
y dejándola atrás.

Pero sea tu decisión la que sea,
no olvides que siempre me tendrás.

Foto Goyo Hueso

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.