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Árboles de hierro.





Somos árboles de hierro a los lados
 del camino arcilloso.


Nos salpica el barro cuando llueve,
  nos electriza el viento,
y tenemos aspas en lugar de ramas.
Los pájaros no cantan
ni anidan nuestro centro,
nuestra altura es estándar,
somos de diseño...
Por dentro, estamos huecos,
sin raíces,
nuestros frutos no  caen por el suelo…


Nos han privado de las estaciones.




Foto Goyo Hueso. 









Comentarios

Ángel-Isidro ha dicho que…
¡Buenos días Milagros! las imágenes
que nos muestras son pura evidencia,
somos árboles de hierro" me temo y
de hecho ya se repite en varios
lugares, a veces pienso: el por qué
el monte sequema? tus bellas letras
me hacen expresar esta opinión.
Un beso
Ángel-Isidro.
María (lady) ha dicho que…
Yo tengo más visión de Quijote. Sigo viendo gigantes con grandes brazos manoteando al viento.

Besos.
José Ramón ha dicho que…
Milagros Hermoso poema es una realidad de nuestros día
“Que triste es no ver el esplendor de la naturaleza”

Saludos desde Abstracción texto y Reflexión
Gastón Avale ha dicho que…
A mi me gustó mucho este poema, porque habla de la frialdad del mundo posmoderno.
Gastón Avale ha dicho que…
Es muy bueno. Un beso.
Juan Risueño ha dicho que…
Molinos para los nuevos quijotes: súper héroes de pacotilla.

Saludos
Blanca Langa ha dicho que…
Me gusta mucho, Milagros.
Un abrazo.

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.