Ir al contenido principal

Morir.



Morir  es un desgarro en la placenta de la vida,
un nuevo nacimiento.
Las goteras son proyectiles incómodos
que desde el techo de su  maternal carpa,
nos golpean y licuan;
 mientras avanzamos por el lodo
 hacia la  salida de nuestros afanes.
Afuera nos aguarda una fuente  potable
y  un banco  a la sombra.

Fotografia y poema
Milagros  Morales.



Comentarios

Pedro F. Báez ha dicho que…
Poema y foto son desgarradores, y como llenos de misterio que extrañamente se trueca en promesa. Un beso grande.
Lucas Fulgi ha dicho que…
Muy bella imágen, el final es el perfecto descanso después de caminar por el lodo junto a tus palabras.

Saludos
Anónimo ha dicho que…
qué cosa es nacer, no?
besos
Luis Nieto del Valle ha dicho que…
Si no supiéramos que vamos a morir, ¿escribiríamos poesía? ¿distinguiríamos la belleza sin concepción de lo efímero?

Un cariñoso abrazo desde 'Poemas del volcán'
hadama ha dicho que…
es eterno este escrito de esos que quedan plasmados en libros de verdad escrita un beso
M. Angel ha dicho que…
Hola Milagros, paso a saludarte a la vez a deleitarme como siempre, de tus lindas poesías.
Pese a no comentar mucho, no estás en el olvido.
Abrazo
M. Ángel

Entradas populares de este blog

Duele

Duele que se haga de día  y ver que durante la noche has caminado por un estercolero sin verlo ni notarlo y estar rodeada de basura que no sirven para nada . Montañas de vivencias desechables, sin reciclaje, te cortan el paso sin avance posible. Duele y te sientes estúpida. Pero te das cuenta que no caminas sola , muchos otros caminan de vuelta con el amanecer, y vas equipada para dejar atrás tus despojos.

APROVECHO MIS LETRAS.

Aprovecho mis letras para acariciar, para besar, para provocar sonrisas: Como medio para llegar en la distancia. Pero sobre todo,para no alejarme yo o volverme yerma, aprovecho mis letras. Milagros Morales.

Atardecer

Atardecer, si, atardecer. Cuando sube la fiebre y el sol hace un último requiebro a la tierra antes de abandonarse a la noche y brilla con mayor intensidad. Toda yo me sentí así. No quería dejar que el día terminara; deseaba bañarme en la luz matinal azul, eternamente. Me vestí de primavera, hice prado de flores mi consciencia, me volví a enamorar del viento, y fui enredadera de muros medievales. ´ Pero sólo fue un intento de atrapar un resplandor que se apagaba para siempre. Gracias. Al final tu y yo solos frente a frente Te me ofreces como cascada y te derramas hasta mi altura diminuta. Si, voy a beber de ti y luego lavaré mis cara. Me sumergiré entera en tu ducha de vida, Estás, siempre estás. Cuando se acaba el bullicio eres quien me arropa con cuidado Me sosiega tu sonido . Gracias por quererme. Foto Milagros ( Desde mi ventana). Todavía no me he ido.