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La luz de lo que somos.



La vida respeta lo más puro,
la luz de lo que somos
 carente de apariencia.
El brillo del ocaso
realza los contornos
que la edad redondea
 y desarista.
Somos como humanos
meros equilibristas
de un abismo incontrolado.

La limitación nos diviniza.  


Foto Goyo Hueso

Comentarios

Mery Larrinua ha dicho que…
Versos profundos!
un abrazo
Bonito poema Milagros, pero "desarista" es todo junto, por cierto es la primera vez que leo esta palabra y me encanta, en realidad, no sé si existe. También falta el punto de detrás.

Un beso.
Anónimo ha dicho que…
precioso, y esa palabra "desarista" me parece grande, mejor si no existe, tenías que inventarla para este poema.
MiLaGroS ha dicho que…
¡ Toma ya !. El diccionario dice que no existe. me la he inventado.
Leo ha dicho que…
¡A la! ahora de inventora, y esa luz que no se pierde aunque fulgure tenuamente.
Abrazosssss chica.
Leonor.
Seroma ha dicho que…
sigue inventando palabras... las que ya existen son pocas para la belleza de tus letras
Sneyder ha dicho que…
Si eres capaz de inventar palabras, como no de poner belleza en tus letras…

Un beso
Carmen Tomeo ha dicho que…
Extraordinaria descripción de lo que somos.
Un saludo.
Jan Puerta ha dicho que…
Nuestros propios limites nos hacen ser demasiado descarados con todo.
No debería de ser así.
Un abrazo

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De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.