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Un planeta en la UCI


Un planeta en la UCI,
conectado a máquinas
con una vida dependiente,
no puede ofrecer amaneceres;
tampoco generar una humanidad
con olor a maíz maduro.
Los espacios se convierten en habitaciones
selladas y esterilizadas,
el sol en foco de quirófano.

No hay una atmósfera alternativa para los pájaros.

Foto y poema MIlagros Morales.



Comentarios

Edurne ha dicho que…
Muy bueno, sí señora!
Y además, tienes toda la razón del mundo!

Todo está enfermo!

Reiremos y trataremos de contagiar algo de lo bueno que todavía nos queda por ahí adentro, como tú nos invitas a hacer!

Un besote, guapa!
;)
ReltiH ReltiH ha dicho que…
SI MI APRECIADA POETA, ESTAMOS DEFECÁNDONOS.
UN ABRAZO
Sneyder ha dicho que…
Corremos el riesgo de perecer sin amaneceres...¿Se estará muriendo el mundo? se le ve bastante enfermo...

Un fuerte abrazo
Carmen ha dicho que…
¡Creemos nosotros, los amantes de la poesía, esa atmósfera alternativa y favorable con pensamientos positivos! ¡Consigamos un mundo feliz!
Un saludo.
Juan Risueño ha dicho que…
Al planeta le ocurre como a las madres, cuando fallecen no hay otras.

Un abrazo Milagros
Laura Caro ha dicho que…
Qué original manera de contar esta realidad tan triste y tan cercana...

Me encantó leerte.
Un abrazo.
Luis Nieto del Valle ha dicho que…
El poema consigue ese efecto claustrofóbico de la pérdida progresiva de lo natural y de la creciente manipulación de todo. Muy bueno. Besos
Esta super bonito este poema :)
me encanta!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

Entradas populares de este blog

Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.