Ir al contenido principal

Me traspasó una nube.




Me traspasó una nube,
vino hacia mí como un fantasma.
Sentí su frescura en mi cara y su prisa,
yo no éra su destino,
pero nos poseimos un instante ambas.
No sabré nunca si ella
 respiró tan profundo como yo al inspirarla,
si mi expiración vaga  por el infinito parte suya.

Fotografía y poema Milagros Morales.

Comentarios

Chema García ha dicho que…
Enhorabuena por tu poesía y por tu blog. Cuando tengas un ratillo puedes pasar a recoger un merecido premio por este esfuerzo y dedicación en http://varlania.blogspot.com/2011/11/actualizando-la-vitrina-de-premios-de.html Un saludo!!
Sergio Omar Otero (Seroma) ha dicho que…
como siempre un placer en tus letras...
Conchi ha dicho que…
Preciosa poesía Milagros, un placer seguir leyéndote Un abrazo
Roberto Esmoris Lara ha dicho que…
tan sutil como esa nube es toda tu inmensa poesía, Milagros.
Te quiero mucho, amiga del alma!
Besos del REL
sam rock ha dicho que…
Un abrazo, Milagros.
RAFAEL H. LIZARAZO ha dicho que…
Hola, Milagros:

Son momentos pasajeros, pero que se hacen eternos cuando los disfrutamos plenamente.

Hermosa fotografía, muy acorde con el poema.

Un abrazo, gracias por visitarme.

Entradas populares de este blog

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.

APROVECHO MIS LETRAS.

Aprovecho mis letras para acariciar,
para besar,
para provocar sonrisas:
Como medio para llegar en la distancia. Pero sobre todo,para no alejarme yo
o volverme yerma,
aprovecho mis letras. Milagros Morales.

MIL EXCUSAS.

No quiero que mi casa se enfríe
pero invento mil excusas
 para abrir mi puerta.
Luego protesto cuando el aire
 se apodera de mi calma.

Mas yo guardo la llave
para no extraviarla
a la vez de que me quejo
del desorden.