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Busco evanescencias de perfumes libres,
 y me desvío por el camino sempiterno
tras sus huellas.

 Es inútil ganarle la carrera al viento,
mis palpitaciones agitan el pantano.

Intento beber del cáliz de la flor
-como  las abejas-
pero no  hay flores suficientes
para la sed del  náufrago.

Amanece  y  el alba es bastante
pero sigo cual doncella
 con la lámpara encendida

Me siento en mi derroche fortaleza  asaltada
y  sola les lloro a los lirios.

Soy la patética imagen 
del reloj  de la torre parado que no  vive el  tiempo. 


Comentarios

María Socorro Luis ha dicho que…
..."no hay flores suficientes
para la sed del náufrago"

Qué belleza!

Abrazo
Anouna ha dicho que…
En su cierto mensaje, que golpea como una ola herida en la orilla, hay una belleza al imaginar la soledad de ese reloj, me resulta una imagen fuerte, poderosa, erguida; a la vez que silenciosa, débil en su sombra, llena de horas recordadas.

Precioso Poeta amiga, te admiro plenamente.

Besos
Alicia Abatilli ha dicho que…
Ese reloj molesta por su quietud, distinta a la tuya, eres todo movimiento.
Una poesía diferente.
Gracias por ella.
P MPilaR ha dicho que…
Mejor la infinita esfera prodigiosa
en que restallan las agujas temporales. Sol de lunas.
Mejor, que de poetas surge el agua
a colmar el caudal con solo letras..
Mejor, turiasonense soñadora,
en la margen del Queiles
a tus versos.

(De aquí al ladito como quien dice: Un abrazo
Nunca calmará la sed de tus ansiedades nada que no contenga tanto amor como tu deseas.
Abrazos
Leonor.
Nana ha dicho que…
Unos ojos ciegos pues las flores tapizan el panorama, mas sin embargo la gula carcome en un tiempo imperceptible que pasa sin siquiera ser abrazado.