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El tesoro


Oí una vez,
que tenía un tesoro escondido en mi campo,
y todos estos años,
los he pasado haciendo agujeros
intentando buscarlo;
y quizá no lo he hallado
porque no sé exactamente en qué consiste.
Yo intuyo solamente cómo puede ser,
y quiero encontrarlo para sentirme rica,
para que se revalorice mi vida,
para ganar dignidad...
Pero de momento no hago más que cavar y cavar.
Aunque el día que lo encuentre,
me colocaré todas sus joyas
y lo luciré como escaparate andante,
recibiendo así el reconocimiento y la admiración de todos,
quitándome la sed de todos estos años.

Pero... ¿ y si el tesoro sólo fuera la tierra
con que me mancho, mientras hago los pozos
buscándolo?

Comentarios

INZOA ha dicho que…
El tesoro es tu inquietud por buscar.
No lo pierdas.

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La niebla

La niebla es muy densa por la carretera
pero tu conduces tu vida , recuerda,
yo solamente te puedo ayudar.

Mas si decides continuar en la niebla,
yo te prestaré mis faros antiniebla,
no puedo dejarte en total oscuridad.

Aunque seguiré insistiendo discretamente
para que busques un paisaje diferente,
ascendiendo a la cumbre
y dejándola atrás.

Pero sea tu decisión la que sea,
no olvides que siempre me tendrás.

Foto Goyo Hueso

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.