Ir al contenido principal

Nidos de barro




A veces me cuesta mucho dar con el camino
por el que debo seguir;
no porque no lo conozca,
sino porque me lleva a donde yo no quiero.
Y es por eso que vuelvo al punto de origen,
por ver si hay un pequeño sendero
paralelo a mi anhelo.
Pero solamente consigo desandar lo andado
y a la dureza de retornar de nuevo,
a los primeros tramos dolorosos
cuando la herida está más encarnada.
Y es que mi corazón ama tanto,
que no puede renunciar a esa pradera,
donde un día la risa se hizo hierba,
donde encontré el hallazgo
de una fuente que saciaba
plenamente, la sed de tantos años.
Sin embargo no me queda más remedio,
pero espero,
que volvamos a encontrarnos
y podamos, hacer nidos de barro
con los sueños.

Foto G. Hueso.

Comentarios

Entradas populares de este blog

SOL Y SOMBRA

Sol y sombra conviven  en mi  disputándose el cielo,  pero nada ni nadie puede  alcanzar ese espacio  que tengo en heredad Desde .él me asomo a la miseria  de la humanidad que me aborda  viendo como naufragan todos  los desvarios.



Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.