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No volví más al escenario




Jugo dulce segregaba su fuente,
chispas de un roce infinito
escalofríos en el sueño.
Quedó en mi disco duro
aquella tarde de almendros alumbrados
en que la bruma limitaba el horizonte
y la brisa despeinaba la rutina.
No volví más al escenario
que representaba con poncho de flecos,
la vuelta a la lozanía del tomillo
y a su perfume sin trascurso.
Foto Milagros

Comentarios

MarianGardi ha dicho que…
Cuando no hay buenos recuerdos, es mejor no volver a los escenarios.
Bello como siempre!!
Un fuerte abrazo mi querida poeta y compañera de letras
sam rock ha dicho que…
la vuelta a la lozanía del tomillo
y a su perfume sin trascurso.


A veces sensaciones en teoría intrascendentes son las que permanecen por encima de en teoría grandes pasiones.

Un fuerte abrazo, Milagros.
caracola ha dicho que…
Olí el tomillo, Milagros.

Mi abrazo y mi aplauso.
Pedro F. Báez ha dicho que…
Sugerente y fino como la melancolía misma que evoca... Subirás de nuevo al escenario y de nuevo te bajarás y así, mientras queden corazón y deseo... Te abrazo y te aplaudo, en el escenario de la vida.

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.