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Te espero



Te espero primavera,
pero no sé en qué tiempo,
si pretérito o presente,
si realidad o recuerdo.

Solo sé que te espero,
y la espera me duele
y mi cerebro se bloquea;
porque no sé si vendrás como yo quiero:
si de nuevo florecerán mis almendros,
si seré pradera...

Te espero,
y oteo desde mis almenas
el camino embarrado,
deseando verte,
pero tampoco sé
si deseo que vengas,
por si me hacer sentirme ya yerma.

No sé si puedo seguir
con esta niebla,
mi muralla es demasiado dura
para poder morderla;
pero prisionera de mi misma
te espero,
porque necesito sentir
que florezco de nuevo,
aunque no pueda haber dos primaveras.


Foto Goyo Hueso

Comentarios

M. Angel ha dicho que…
Mirando tu blogs, me encontré con esta maravillosa poesía a la cual dejo mi comentario.

/
Te espero primavera y me duele tanta espera
Mas sigo esperando para mirarte de nuevo
¡Ven! ¡Ven! Antes que mi alma de tristeza se muera.

/
Te felicito. Saludos sinceros
milagros ha dicho que…
Muchas gracias M. Angel.Gracias por entrar en mi blog y por tu comentario. Para las personas que escribimos ya sabes que es muy importante sentirnos apoyados.

Vamos a esperar la primavera tomandonos nuestro tiempo, con un poco de paciencia.Seguro que ella
al final nos recompensa haciendo pradera nuestros anhelos.
Saludos y gracias otra vez.

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.