Ir al contenido principal

Moncayo hecho mar


Mis crestas gigantescas con espumas,
tienes luces y sombras de corrientes profundas.
Cambio mis rocas por esponjas mullidas,
relleno mis barrancos con agua marina,
y mis repechos allano con arena y con sal;
para que así navegues por mi dulce neblina,
buscando esa playa convertida en bahía,
donde puedas tu barca varar.

Foto Goyo Hueso

Comentarios

ALKAID ha dicho que…
hola Milagros,

me ha llamado la atención este poema que dedicas al Moncayo por el que tantas veces he pasado camino hacia los Pirineos desde la meseta

es una suerte que nuestros caminos se entrecrucen, seguro tenemos más puntos en común (por ejemplo, también veo el link de dos amigas mías)

te dejo mi mail por si quieres escribirme:

hasetsup7@hotmail.com

un abrazo.....Pilar
milagros ha dicho que…
Hola Alkaid, mealegra mucho saludarte. Seguro que si que tenemos mas cosas en común. Y te voy a escribir.¡Como no.! Con lo que me gusta a mi conocer gente .
Un abrazo

Entradas populares de este blog

Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.