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Fidelidad


NO me cambiaré de orilla
aunque vea que la otra es más verde;
a este lugar me trae mi historia
y por él continúa.
No puedo decirle a mi corazón:
-         Late a un ritmo nuevo.
Eso implicaría su súbita parada.
Tampoco puedo renunciar a mis genes
ellos llevan escrito mi trayecto.
Y no quiero decir con esto que no sea libre,
-puede cambiarme de orilla
en cualquier momento-
Pero lo que más libre me hace
es seguir en lo que soy,
en lo que creo,
en lo que vivo.



Comentarios

Laura Caro ha dicho que…
Una perfecta declaración a la coherencia.

Me gustó mucho. Es siempre un placer leerte.

Un abrazo.
Alicia María Abatilli ha dicho que…
No te cambies de orilla querida Milagros, no lo hagas, te necesita la que ya recorriste durante tanto tiempo, por más que la otra sea tan verde...
Alicia
Luis Nieto del Valle ha dicho que…
Bueno, esto es cuestión de apetencia de cada persona, y de criterio entre cada combinación de dos. Así que... ¡estupenda elección!.
Besos
Admin ha dicho que…
Nose me parece muy terco tu poema :-P

http://solonuevas.blogspot.com/
Jose Ramon Santana Vazquez ha dicho que…
...UN
CAMINO
UN
IDEAL...


un abrazo MILAGROS.



J.R.
Mariana ha dicho que…
Milagros...comparto tu pensamiento, aquí están las huellas profundas, con historia, ésas donde el alma se siente mimada.
Hermosa la imagen y los sentimientos expresados en un relato convincente y lleno de amor.
Milagros, siempre te leo pero me costaba " entrar " en comentarios, hoy pude, estoy feliz :)
Recibe mis cariños de siempre.

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.