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No entiendo nada. Relato.


No entiendo nada de lo que me está pasando. Aquí  estoy suspendida en el abismo; pegada como el imán de una nevera . A mis pies los bosques de los pinos y las hayas que hacen con sus copas tapices variopintos de diferentes texturas y colores. Las nubes , de vez en cuando, vienen hacia mí  como una amenaza  que me envuelve y luego me traspasan dejándome húmeda  como si fuera una piedra más . Los buitres  me huelen , se acercan, pero les espanta el latido de mi corazón vivo. No sé que hago aquí, salí a pasear esta mañana por una senda llana . Yo no soy una mujer de escaladas  ni de alturas. Me dá miedo el abismo, no soy aventurera. Sin embargo  sentí  una fuerte atracción en mi espalda y una fuerza gigantesca me arrastró hasta esta piedra con aleaciones de hierro y me quedé pegada . Pero  ahora que recuerdo: Llevo una navaja de acero en la mochila.  

Relato y fotografía. Milagros Morales.




Comentarios

Conchi ha dicho que…
Hola Milagros, hasta tu blog he llegado sin saber cómo, pero me alegra, pues ya me hice seguidora, me encanta cómo escribes y la forma tan magistral de exponerlas, con tu permiso te seguiré y te mando un abrazo desde el sur.
Deodonymous ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María Socorro Luis ha dicho que…
Puritita poesía, Milagros. Una gozada.

Besos.
Juan ha dicho que…
Hola, me ha gustado tu blog.

Mi padre también tiene uno de poesía.

http://www.juanfranciscocaro.es
Janalapoetisa ha dicho que…
Es muy blog , pásate por el mio http://janalapoetisa-poemas-y-poesias.blogspot.com/

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.