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Poema de otoño



Con la luz veo la tela de araña
que atrapa lo efímero en lo peremne.
Observo el sutil entramado
que hace inadvertida
su cadena perpetua;
y agradezco por un instante
que el otoño me desnude.
No quiero conservar mis hojas
a consta de ser pisoteada
por múltiples patas.
Aunque no está en mi decidir
lo que quiero ser,
si está, cómo quiero ser lo que soy.

Fotografía y poema Milagros Morales.


Comentarios

Antonio del Camino ha dicho que…
Poema de otoño, y de autoafirmación, Milagros. Escrito con esa fluidez, claridad y profundidad que caracteriza al sentido de tus versos. Merece ser, más que de otoño, poema de primavera, por esa vocación íntima de renacimiento.

Un abrazo.
Alma Mateos Taborda ha dicho que…
Muy bello poema con un lenguaje dúctil y sabio. Me ha encanbtado. Un abrazo.
Liliana G. ha dicho que…
Bello y profundo. Tomo el "sutil entramado" de tus metáforas y las siento crujir de gozo porque al fin pueden volar.

Tu otoño es maravilloso, Milagros, tu foto también.

Un beso grande.
AdolfO ReltiH ha dicho que…
MUY INTERIOR TEMA.
BESOS
Un gran poema Milagros, siempre he dicho que ser poeta es un estilo de vida y tus versos me lo corroboran. Felicidades.
Alauda Abogados ha dicho que…
Me gustó mucho este poema. Lindas y claras imagenes en tus frases.
Saludos.
www.alaudaadogados.com
Carmen ha dicho que…
Profundas palabras que dan la idea de una gran seguridad y firmeza en tu vida.
Saludos.
SANTIAGO LIBERAL ha dicho que…
no me gustan las arañas, pero enmarcada en tu poema, me encantan.
Un abrazo y un placer saludarte

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.