Ir al contenido principal

Hoja caída.



No hay puente para cruzar el río.
Voy de piedra en piedra
que resbala y se mueve
pero consigo  no mojarme.
No camino sola
 tú siempre por delante.
Me regalas rosas en otoño,
tu rosal es peremne.
Aún así me siento hoja caída.

Foto y poema Milagros Morales.


Comentarios

Amor Eterno ha dicho que…
También... me he sentido hoja caída.
impresioneslasjustas ha dicho que…
Muy hermoso, sobre todo el último verso. Enhorabuena por el esfuerzo
impresioneslasjustas ha dicho que…
Me gustaría compartir mi blog impresioneslasjustas contigo. Te dejo el link por si quisieras echarr un vistazo.

Muchas gracias.

http://impresioneslasjustasimpresiones.blogspot.com/
MarianGardi ha dicho que…
Somos hojas caidas sin duda, pero el soplo de la Primavera nos eleva.
Bello poema querida Milagros
Anouna ha dicho que…
Para quien nos regala rosas en otoño, y su rosal es perenne, lo mejor que podemos hacer es levantarnos y seguirle la huella de piedra en piedra.

Los puentes no existen mientras nosotras no los construyamos.

Besos, me alegra tener tu amistad, tu poesía y la belleza de tu alma.

Te quiero amiga.
Anouna
José Ramón ha dicho que…
Milagros muy interesante este poema pues una realidad de la viva es muy grata su visita le deseo feliz semana
Un cordial saludo desde…
Abstracción textos y Reflexión.
Sneyder ha dicho que…
No tienes porque sentirte hoja caída, no caminas sola, te regalan rosas en otoño...y para cruzar el río solo necesitas de el...el sera puente, rosal perenne junto a ti.

Que tengas una feliz semana.

Un abrazo
Conchi ha dicho que…
Hola Milagros, preciosas letras, muchas veces somos hojas caídas de un árbol, la vida es así, siempre hay que estar luchando por algo, un abrazo.

Entradas populares de este blog

Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.