Atardecer, si, atardecer. Cuando sube la fiebre y el sol hace un último requiebro a la tierra antes de abandonarse a la noche y brilla con mayor intensidad. Toda yo me sentí así. No quería dejar que el día terminara; deseaba bañarme en la luz matinal azul, eternamente. Me vestí de primavera, hice prado de flores mi consciencia, me volví a enamorar del viento, y fui enredadera de muros medievales. ´ Pero sólo fue un intento de atrapar un resplandor que se apagaba para siempre. Gracias. Al final tu y yo solos frente a frente Te me ofreces como cascada y te derramas hasta mi altura diminuta. Si, voy a beber de ti y luego lavaré mis cara. Me sumergiré entera en tu ducha de vida, Estás, siempre estás. Cuando se acaba el bullicio eres quien me arropa con cuidado Me sosiega tu sonido . Gracias por quererme. Foto Milagros ( Desde mi ventana). Todavía no me he ido.
Comentarios
Un beso cielo
(Me gusta ese sabor que se entrevé sin verse)
Besos
gracias por dejarme tan bello mensaje....!Me maravilla ese canto a la vida que nos has dejado!!!y gracias otra vez.
Me trajo alegría tu poema amiga, una alegría que me salta, todo el poema es tremendamente bello, sólo que esta vez...uf...ya sabes...me gustó el tiempo con la gorra, así sin más....no te enojes, Te requetequiero.
Anouna
Un abrazo, Milagros, y buen y poético fin de semana.
Voy a seguir tu recomendación. Empiezo, a ver si el domingo cambia de color!
Besitos cantarines, amiga!
un 10
para la c0mp0sit0ra...
este, este, es el mej0r que te he leid0
gracias
es sencillamente preci0s0
ah, es el mej0r, p0r que me ha t0cad0
medi0 bes0.
Un abrazo