Ir al contenido principal

En los charcos del deshielo




Me miro en los charcos del deshielo,
y las canales de mis ojos
se convierten en cascadas.
Hay nieve en mí
que opone resistencia a derretirse,
sigue siendo la sombra su aliada;
pero al final el sol podrá fundirla.
El reloj da la hora sin espera,
y a mi nieve desgajada,
le gustaría ser nieve en tu cima.
Nieve perpetua…
Siempre fría.

Comentarios

Ana Alcaraz ha dicho que…
Has cerrado el círculo del agua, con espuma de ceniza.
Contemplo el mar como un amigo que me espera.

Hoy lo miro con otros ojos.
Me acerco al faro y desde las rocas, intento distinguir entre las olas,
La hoja azul que te entregamos, aquella tarde soleada de Invierno.


te encuentro en los regueros del deshielo.

un abrazo poeta.
Anónimo ha dicho que…
Otro a tí. Que te puedo decir, que me encantan tus poemas y que eres una poeta de alma y corazón.
Escribe mucho puñetera, que tienes mucha clase. milagros
M. Angel ha dicho que…
Me miro en los charcos de tu deshielo
En tus ojos ausentes que imagino
En tus versos que en ellos me fascino.
En tu versar hermoso mas que el cielo.

Gracias por poder adentrarme en tu blog.

P.D. No tengo blog. Escribo en algún foro de poesías
MiLaGroS ha dicho que…
Muchas gracias a ti. M. Angel.
Saludos. milagros

Entradas populares de este blog

Duele

Duele que se haga de día  y ver que durante la noche has caminado por un estercolero sin verlo ni notarlo y estar rodeada de basura que no sirven para nada . Montañas de vivencias desechables, sin reciclaje, te cortan el paso sin avance posible. Duele y te sientes estúpida. Pero te das cuenta que no caminas sola , muchos otros caminan de vuelta con el amanecer, y vas equipada para dejar atrás tus despojos.

APROVECHO MIS LETRAS.

Aprovecho mis letras para acariciar, para besar, para provocar sonrisas: Como medio para llegar en la distancia. Pero sobre todo,para no alejarme yo o volverme yerma, aprovecho mis letras. Milagros Morales.

Atardecer

Atardecer, si, atardecer. Cuando sube la fiebre y el sol hace un último requiebro a la tierra antes de abandonarse a la noche y brilla con mayor intensidad. Toda yo me sentí así. No quería dejar que el día terminara; deseaba bañarme en la luz matinal azul, eternamente. Me vestí de primavera, hice prado de flores mi consciencia, me volví a enamorar del viento, y fui enredadera de muros medievales. ´ Pero sólo fue un intento de atrapar un resplandor que se apagaba para siempre. Gracias. Al final tu y yo solos frente a frente Te me ofreces como cascada y te derramas hasta mi altura diminuta. Si, voy a beber de ti y luego lavaré mis cara. Me sumergiré entera en tu ducha de vida, Estás, siempre estás. Cuando se acaba el bullicio eres quien me arropa con cuidado Me sosiega tu sonido . Gracias por quererme. Foto Milagros ( Desde mi ventana). Todavía no me he ido.