Ir al contenido principal

Mi sombra es para tí. II

MI SOMBRA ES PARA TI- II
Sé que estás ahí siempre.
Mi vuelo no sería vuelo sin esa certeza;
sin tus frutos de vida .
Tú nunca me fallas.
Tu sombra me relaja, me sana, me protege…

Cuando mi vuelo se enreda por encima de mis alas
tú comprendes .
Me amas como soy y con total entrega.

Acudiré a ti porque soy tuyo.
Eres mi hogar y en tus ramas me encuentro.
.........

Comentarios

casa da poesia ha dicho que…
Qué es poesía?!...

Salud!
Luisa Arellano ha dicho que…
Así vuelas, poeta amiga... por la inmensidad de las letras, ágil y verdadera.

Un beso.
santiago tena ha dicho que…
volar es estar vivo

la imagen me ha traído inevitablemente a la cabeza la novelita de nuestra adolescencia (bueno, de la mía;), juan salvador gaviota, de verdadero y liberador mensaje, si bien tristemente hecha tópico al devenir del tiempo

te abrazo como poeta amigo
reltih ha dicho que…
la verdad, me lleno cuando paso por sus lineas.
linda a alguien le dolió tu comentario en mi último post -a mí también- jajajajajaja.
besos y muchos cariños

Entradas populares de este blog

SOL Y SOMBRA

Sol y sombra conviven  en mi  disputándose el cielo,  pero nada ni nadie puede  alcanzar ese espacio  que tengo en heredad Desde .él me asomo a la miseria  de la humanidad que me aborda  viendo como naufragan todos  los desvarios.



Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.